Publicado en El Deber, 17 05 2017
El acto de crear o de producir algo que no existía antes es particularmente humano. Como especie –dice Mercedes Gysin-Capdevida– necesitamos crear; tenemos aptitud para inventar, producir, transformar, como condición natural. “…El ser humano crea su mundo, en el mundo. No hay, pues, un ser humano carente de creatividad”. Desde tiempos ancestrales transformamos nuestro entorno, lo enriquecemos, pintamos, adornamos, inventamos melodías y contamos historias.
Con la palabra, la imagen, el sonido, el objeto y el cuerpo expresamos, de forma muy particular, los sentimientos de pena, duelo, alegría; resaltamos lo que nos agrada o nos desagrada; lo que deseamos y lo que rechazamos. En las obras de arte, dice Hegel, están depositados los más íntimos pensamientos y las más ricas intuiciones de los pueblos. No sé si tanto así de los pueblos, con seguridad los del artista. Pienso que este, en tanto productor de una pregunta novedosa, está mucho más allá de su pueblo. Es tan grande la fuerza de una pieza artística, que franquea fronteras, lenguas y épocas. La Venus, de Willendorf; L´homme qui marche, de Giacometti; El Grito, de Munch; El Taj Mahal; la foto del niño acechado por un buitre, de Kevin Carter; la obra de teatro Romeo y Julieta; la novela El Quijote, de Cervantes, son algunos ejemplos de la trascendencia en geografía, idioma y tiempo del arte. La pieza es el símbolo; el alma humana, lo simbolizado.
Toda obra de arte es un intento de comunicar. Una actividad en la que trabajo y juego son lo mismo. La terapia con niños me encanta. Cuando sacan la caja de juguetes, crean su mundo, en el mundo. Lo inventan, como les gustaría que sea. Cuando adultos, estamos en silencio frente a una obra de arte, sea foto, teatro, danza, poesía o novela, disparamos un recuerdo; algo de lo vivido se nos mueve adentro y, a la vez, recibimos una propuesta, una novedad, una manera diferente y más estética de hacer o de ser. Aún más, recibimos una confrontación, una pregunta, que induce a crear en nuestra vida escenarios más vitales.