Publicado en El Deber, 30 06 2017

Aguilar regresa a casa después de un corto viaje de trabajo y se encuentra con su mujer sentada al fondo, mirando la ventana de manera extraña. Está ahí, despierta, pero totalmente loca. Con esta escena empieza la novela “Delirio” de Laura Restrepo, ganadora del Premio Alfaguara 2004. Él no tiene idea de qué pudo haberle generado ese estado a su mujer y la historia gira en torno a su investigación sobre los hondos dolores que se esconden en su pasado. Tres generaciones con vidas como es la vida, linda, pero también con matices trágicos y difíciles de asimilar. Locura, traiciones, suicidio, enfermedades, violencia, abuso, dependencias, orientaciones sexuales, son experiencias calladas en el sistema familiar de los personajes, en base al código de las apariencias.

La Terapia familiar sistémica ofrece un gran desarrollo teórico sobre los juegos y dinámicas familiares: alianzas, coaliciones, secretos, descalificaciones, rechazo, presiones y otras formas en las que, a través de la comunicación al interior de las familias, abrimos o cerramos espacio para los demás, sus experiencias, percepciones, necesidades y deseos.

Los secretos, son aquellas vivencias cuyo contenido no se menciona y que, de acuerdo a un código familiar que no está escrito, pero todos conocen, se callan. Las razones del silencio son diversas; desde el tratarse de algo rechazado en el medio social hasta el deseo de no tomar contacto con una realidad que angustia en extremo. Sin embargo, no es una pauta que brinde beneficio a todos los miembros de la familia. Mantiene el lugar y prerrogativas de unos, anulando o excluyendo a otros; en el caso de la salud mental, alivia a unos y angustia terriblemente a otros.

“Delirio” muestra la dinámica de manera ejemplar. Un hijo cansado de ser agredido por el padre, devela un secreto de éste a la madre y ella, inventa una historia que salva a su marido, dejando al hijo completamente derrotado. “Mentira mata mentira – escribe magistralmente Restrepo – dime si no es como para volverse loco”.

Deja un comentario