¿Conoces la expresión “Dejá de darte manija”?. Tengo una amiga que cada vez que empiezo a “rumiarle” mis penas o preocupaciones, me la repite con una paciencia de santa. Tiene razón. Aquello en lo que ponemos nuestra atención, se refuerza. No en vano, las prácticas de meditación orientales, que tienen más de 2,500 años de tradición, se centran en entrenar la capacidad de regular a voluntad la atención, como una forma de alcanzar mayor bienestar físico y mental. Enseñando a traer al momento presente, el foco de nuestra atención cuando ésta se fuga a recuerdos dolorosos del pasado o cuando se dispara a un futuro incierto y amenazante. Es traer, con conciencia de amor y cuidado, la mente al cuerpo.

“A veces, cuando no puedo más de la angustia, tomo un vaso de agua, me siento en un lugar cómodo, me aquieto y simplemente presto atención a mi respiración, sin forzar nada. No me preocupo de que mis pensamientos vuelen, pero me ocupo de traer mi atención, de nuevo a mi respiración. Mi cabeza y mi cuerpo, se van calmando.”

“Cuando la tristeza me llega, lloro a mares y en el momento en que el llanto me da un respiro, pongo una mano en el pecho y simplemente atiendo a mi respiración. Observo lo que pienso, pero no me engancho con ningún pensamiento. Lo hago por diez a quince minutos, tampoco es tanto, pero me ayuda mucho…a entender las cosas de una forma que me de paz”.

2 comentarios sobre “Dejá de darte manija

  1. Me encantó…. Y es que habemos personas que nos encanta darle y darle vueltas al mismo tema.
    Hace un tiempo tomé la decisión de que en vez de preocuparme sin pensar en soluciones me voy a «ocupar» con una acción!

    Me gusta

Replica a Mónica Leigue Cancelar la respuesta